Investigación Europea de Defensa
La cooperación internacional en materia de I+T (investigación y tecnología) son fundamentales para construir el sector del armamento de la Europa de la defensa. Tienen como objeto poner en común recursos presupuestarios, científicos e industriales, a fin de optimizar los medios individuales de cada nación. Preparan la comunidad de los sistemas futuros y acompañan la evolución del paisaje industrial que es cada día más transnacional.
Esta cooperación representa aún una pequeña parte (el 10% o el 20%) de las actividades nacionales. La voluntad política de incrementar esta proporción encuentra un eco en los otros países. No obstante, la experiencia muestra que el movimiento es lento.
La mayor parte de la cooperación en materia de I+T se hace hoy bilateralmente, y ante todo, en el seno de tres naciones importantes en la materia: Reino Unido, Alemania y Francia.
A estas naciones, se han asociado tres otras: Italia, España y Suecia, que, tras haber suscrito una "carta de intención" (LoI), establecieron en 2000 un tratado (Framework Agreement) destinado a mejorar su cooperación industrial de defensa. El tema de la I+T es uno de los ámbitos de este tratado, que ha dado lugar a la implantación de una instancia específica, el grupo de directores de investigaciones (GRD), es decir, de los seis responsables nacionales de la I+T de defensa. Se pretende dinamizar la cooperación. Las acciones en materia de futuros sistemas de combate aéreo (ETAP) son un primer ejemplo de cooperación reforzada en la que participan varios socios, con vistas a desarrollar demostradores tecnológicos ambiciosos.
Hay otros marcos multilaterales. La comisión de I+T de la OTAN (RTB) permite conducir estudios de concierto entre países europeos y países americanos. El Grupo de Armamento de Europa Occidental (GAEO), que reúne a 19 naciones, conduce igualmente un conjunto de proyectos de I+T (Euclid, Eurofinder...).
Por último, cabe mencionar, fuera del campo de la defensa, las acciones conducidas por la Comisión Europea (principalmente, PCRD). Constituyen un fundamento tecnológico del que las industrias de defensa extraen los elementos que adaptan y reúnen para responder a los problemas específicos que tratan. Esta es, a grandes rasgos, el problema de las "tecnologías duales" (dual-use, civil y militar).
En este contexto, y en resumen, la política de la DGA se basa en los siguientes puntos principales:
desarrollar la cooperación, principalmente europea, con vistas a una mejor capacidad tecnológica colectiva, al precio naturalmente de cierta dependencia mutua;
en el plano de los proyectos, poner el acento sobre los demostradores tecnológicos de gran amplitud; promover la creación de capacidades tecnológicas europeas;
basarse cada vez que es posible en los logros y desarrollos de las tecnologías "civiles" (llamadas comerciales) adaptándolas a las especificidades de defensa.
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